📖 Versículo clave:
“Olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante.” (Filipenses 3:13, RVR1960)
Reflexión:
Muchas veces quedamos atrapados en el pasado: en lo que hicimos, en lo que perdimos o en lo que no logramos. Mirar atrás puede llenarnos de nostalgia, culpa o frustración, impidiéndonos avanzar hacia el futuro que Dios tiene preparado. El apóstol Pablo nos enseña un principio poderoso: no podemos correr la carrera de la fe si seguimos mirando lo que dejamos atrás. El pasado no define nuestra identidad en Cristo, ni limita las bendiciones que Dios tiene delante de nosotros.
La mujer de Lot es un ejemplo claro de lo que significa mirar atrás con un corazón dividido. Ella no pudo soltar lo que dejaba en Sodoma, y quedó paralizada en su camino. Dios nos invita a caminar con fe, confiando en que lo nuevo que Él tiene siempre es mejor que lo que hemos perdido. Nuestra mirada debe estar puesta en Jesús, no en los errores, ni en los logros pasados, ni en las heridas que ya fueron sanadas por Su gracia.
Cada día es una nueva oportunidad para levantarnos, sacudir el polvo del pasado y seguir adelante. El enemigo querrá recordarte tus fracasos, pero Cristo quiere recordarte que eres nueva criatura. Avanzar significa confiar en que Dios está construyendo algo mayor de lo que podemos imaginar, y que mientras tengamos vida, Él aún no ha terminado su obra en nosotros.
Oración:
Señor, gracias porque me das un futuro lleno de esperanza. Ayúdame a soltar lo que me ata al pasado y a caminar hacia adelante con fe y confianza en tu plan. Que mis ojos no se desvíen hacia lo que ya quedó atrás, sino que permanezcan firmes en Jesús, mi Señor y Salvador. Amén.
COMPARTE ESTE DEVOCIONAL CON ALGUIEN MÁS, SEGURO NECESITA LEERLO.

0 Comentarios